INGRESE SU BUSQUEDA

Vecinas colaboran en forma desinteresada con el Plan Unidos

Un grupo de 10 mujeres de barrio San Justo cocina y ayuda para que la iniciativa llegue a más personas que atraviesan una situación de vulnerabilidad social.

Vecinas colaboran en forma desinteresada con el Plan Unidos

El Plan Unidos del Gobierno de la Ciudad, creado ante la crisis sanitaria y económica por el COVID-19, avanza en su semana 14 de funcionamiento. A través de esta iniciativa se reparten 40 mil raciones de comida en 64 puntos de la capital a vecinos de condiciones humildes.

En barrio San Justo, a orillas de río Ancho, un grupo de 10 mujeres unidas por un mismo objetivo elaboran platos calientes para la comunidad del lugar. Lo hacen los lunes y viernes y benefician a 350 personas. La preparación se pone en marcha un día antes, en casa de una de las vecinas y, luego cada lunes y viernes, encienden el fuego en los braseros para preparar dos ollas de guiso de lentejas, fideos, arroz y locro.

Viviana Romero, una de las vecinas colaboradoras, comentó que antes el Gobierno de la Ciudad enviaba las ollas de comida preparadas listas para repartir. “Nosotras queríamos ayudar, así que planteamos cocinar porque teníamos tiempo para hacerlo. Propusimos elaborar las preparaciones y hacernos cargo de este servicio social”, indicó.

En tanto, Margarita Barrios, una de las vecinas solidarias, señaló: “este plan nos ayuda mucho. Se siente muy bien ayudar y compartir porque todos tiene su porción de comida”.

“Nos da mucho gusto que nuestros vecinos se lleven el pan, las frutas y comida que hacemos. Todos estamos organizados. Si hay algo especial lo hacemos con tiempo. Tenemos nuestro delantal, cofia y cumplimos el distanciamiento social”, dijo Noelia Salazar, vecina de la zona.

El abuelito del barrio

Mario Yapura, es un vecino jubilado que, aprovechando su tiempo libre, se sumó al grupo para ayudar. “Estoy contento. la Municipalidad nos da los recursos. Yo ayudo un poquito, voy a buscar la leña y diseño los braseros para que las vecinas puedan cocinar”.

“Yo no conozco de paro, siempre trabajé y si tengo que ayudar estoy aquí” dijo Mario al preparar las mesas para disponer la comida a entregar.